viernes, 12 de noviembre de 2010










Un barco de vapor es un buque propulsado por máquinas de vapor, actualmente en desuso, o por turbinas de vapor. Consta elementalmente de una caldera de vapor, de una turbina de vapor o máquina de vapor y de un condensador refrigerado por agua. La transmisión se consigue con un cigüeñal en las máquinas de vapor o con una caja reductora en el caso de usar turbinas.

Su aparición supuso toda una revolución en la navegación marítima mundial ya que no dependían tanto de los vientos y corrientes. Los primeros verdaderos buques transatlánticos eran de vapor y gracias a ellos se popularizó la palabra "vapor" para referirse a un barco.

Una locomotora de vapor es una locomotora impulsada por la acción delvapor de agua. Las locomotoras de vapor fueron la forma dominante de tracción en los ferrocarriles hasta que a mediados del siglo XX fueron reemplazadas por las locomotoras diésel y eléctricas.

Una máquina de vapor es un motor de combustión externa que transforma la energía térmica de una cantidad de vapor de agua en energíamecánica. En esencia, el ciclo de trabajo se realiza en dos etapas:

  • El vapor a presión se controla mediante una serie de válvulas de entrada y salida que regulan la renovación de la carga; es decir, los flujos del vapor hacia y desde el cilindro.

El motor o máquina de vapor se utilizó extensamente durante la Revolución Industrial, en cuyo desarrollo tuvo un papel relevante para mover máquinas y aparatos tan diversos como bombas, locomotoras, motores marinos, etc. Las modernas máquinas de vapor utilizadas en la generación de energía eléctrica no son ya de émbolo o desplazamiento positivo como las descritas, sino que son turbomáquinas; es decir, son atravesadas por un flujo continuo de vapor y reciben la denominación genérica de turbinas de vapor. En la actualidad la máquina de vapor alternativa es un motor muy poco usado salvo para servicios auxiliares, ya que se ha visto desplazado especialmente por el motor eléctricoen la maquinaria industrial y por el motor de combustión interna en el transporte.

viernes, 5 de noviembre de 2010

Se conoce como trienio liberal o trienio constitucional al periodo de la historia contemporánea de España que transcurre entre 1820 y 1823; y que constituye el periodo intermedio de los tres en que se divide el reinado de Fernando VII, posterior al sexenio absolutista y anterior a la ominosa década.

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[editar] Pronunciamiento de Riego

Véase también: Revolución de 1820

El 1 de enero de 1820 tuvo lugar en la localidad sevillana de Las Cabezas de San Juan el pronunciamiento militar del teniente coronel Rafael de Riego, quien había recibido el encargo de dirigir una expedición contra los insurgentes en las colonias de América.

Tras un reducido éxito inicial, Riego proclamó inmediatamente la restauración de la Constitución de Cádiz (1812, La Pepa) y el restablecimiento de las autoridades constitucionales. El pequeño apoyo al golpe militar fue aumentando con el tiempo y prolongó el levantamiento hasta el 10 de marzo. En esa fecha se publicó un manifiesto de Fernando VII acatando la Constitución de Cádiz que, dos días antes, el 8 de marzo, había jurado en Madrid.

¿A qué me lo decís? Lo sé: es mudable

Al brillar un relámpago nacemos

Al ver mis horas de fiebre

Alguna vez la encuentro por el mundo

Antes que tú me moriré; escondido

Asomaba a sus ojos una lágrima

Besa el aura que gime blandamente

Cendal flotante de leve bruma

Cerraron sus ojos

Como en un libro abierto

Como enjambre de abejas irritadas

Como guarda el avaro su tesoro

Como la brisa que la sangre orea

Como se arranca el hierro de una herida

¿Cómo vive esa rosa que has prendido

Cruza callada, y son sus movimientos

Cuando en la noche te envuelven

Cuando entre la sombra oscura,

Cuando me lo contaron sentí el frío

Cuando miro el azul horizonte

Cuando sobre el pecho inclinas

Cuando volvemos las fugaces horas

¡Cuántas veces, al pie de las musgosas

¿De dónde vengo?... El más horrible y áspero

De lo poco de vida que me resta

Dejé la luz a un lado, y en el borde

Del salón en el ángulo oscuro

Despierta, tiemblo al mirarte

Dices que tienes corazón, y sólo

Dos rojas lenguas de fuego

En la clave del arco ruinoso

En la imponente nave

Entre el discorde estruendo de la orgía

Es cuestión de palabras y, no obstante

Espíritu sin nombre,

Este armazón de huesos y pellejos

Fatigada del baile,

Fingiendo realidades

Hoy como ayer, mañana como hoy,

Hoy la tierra y los cielos me sonríen

La gota de rocío que en el cáliz

Las ondas tienen vaga armonía

Las ropas desceñidas

Llegó la noche y no encontré un asilo

Lo que el salvaje que con torpe mano

Los invisibles átomos del aire

Los suspiros son aire y van al aire

Me ha herido recatándose en las sombras

Mi vida es un erial

No digáis que, agotado su tesoro

No dormía: vagaba en ese limbo

¡No me admiró tu olvido! Aunque de un día

No sé lo que he soñado

Nuestra pasión fue un trágico sainete

Olas gigantes que os rompéis bramando

Pasaba arrolladora en su hermosura

Por una mirada, un mundo

Porque son, niña, tus ojos

Primero es un albor trémulo y vago

—¿Qué es poesía?, dices, mientras clavas

¡Qué hermoso es ver el día

¿Quieres que de ese néctar delicioso

RIMA I

RIMA II

RIMA III

RIMA IV

RIMA V

RIMA VI

RIMA VII

RIMA VIII

RIMA IX

RIMA X

RIMA XI

RIMA XII

RIMA XIII

RIMA XIV

RIMA XV

RIMA XVI

RIMA XVII

RIMA XVIII

RIMA XIX

RIMA XX

RIMA XXI

RIMA XXII

RIMA XXIII

RIMA XXIV

RIMA XXV

RIMA XXVI

RIMA XXVII

RIMA XXVIII

RIMA XXIX

RIMA XXX

RIMA XXXI

RIMA XXXII

RIMA XXXIII

RIMA XXXIV

RIMA XXXV

RIMA XXXVI

RIMA XXXVII

RIMA XXXVIII

RIMA XXXIX

RIMA XL

RIMA XLI

RIMA XLII

RIMA XLIII

RIMA XLIV

RIMA XLV

RIMA XLVI

RIMA XLVII

RIMA XLVIII

RIMA XLIX

RIMA L

RIMA LI

RIMA LII

RIMA LIII

RIMA LIV

RIMA LV

RIMA LVI

RIMA LVII

RIMA LVIII

RIMA LIX

RIMA LX

RIMA LXI

RIMA LXII

RIMA LXIII

RIMA LXIV

RIMA LXV

RIMA LXVI

RIMA LXVII

RIMA LXVIII

RIMA LXIX

RIMA LXX

RIMA LXXI

RIMA LXXII

RIMA LXXIII

RIMA LXXIV

RIMA LXXV

RIMA LXXVI

RIMA LXXVII

RIMA LXXVIII

RIMA LXXIX

RIMA LXXXIII

RIMA LXXXVI

Sabe, si alguna vez tus labios rojos

Sacudimiento extraño

Saeta que voladora

¿Será verdad que, cuando toca el sueño

Si al mecer las azules campanillas

Si de nuestros agravios en un libro

Sobre la falda tenía

Solitario, triste y mudo

Su mano entre mis manos

Te vi un punto y, flotando ante mis ojos

Tú eras el huracán, y yo la alta

Tu pupila es azul y, cuando ríes

Volverán las oscuras golondrinas

Voy contra mi interés al confesarlo

Yo me he asomado a las profundas simas

Yo sé cuál el objeto

Yo sé un himno gigante y extraño

—Yo soy ardiente, yo soy morena

José de Espronceda
(1808-1842)

Biografía
José de Espronceda Delgado nació el 25 de marzo de 1808 en un
lugar situado cerca de Almendralejo (Badajoz) llamado Pajares
de la Vega, perteneciente a la región autónoma de Extremadura
(España). Le fueron impuestos los nombres de José Ignacio Javier
Oriol Encarnación. Su padre, Juan José Camilo de Espronceda y
Pimentel, militar. Su madre, María del Carmen Delgado y Lara.
Espronceda tuvo tres hermanos más, pero murieron al poco tiempo
de nacer.
El mismo año de su nacimiento, España sufrió la invasión del
ejército francés al mando del emperador Napoleón, y se desencadenó
la llamada Guerra de la Independencia. Durante sus primeros años
de vida, Espronceda experimentó el peregrinaje con su familia,
al compás de las vicisitudes de la campaña bélica, empapando
sus ojos infantiles de las grandes miserias y las efímeras
glorias que trae una guerra.
Hacia 1820 la familia de Espronceda se traslada a Madrid.
Al año siguiente se le concedió una plaza en la Academia de
Artillería de Segovia, a petición de su padre, plaza que él
nunca llegó a ocupar pues estudiaba humanidades en el colegio
de San Mateo, bajo la dirección de don Alberto Lista, gran poeta
romántico, lo que muy probablemente influyó en él para decidir su
inclinación hacia el estudio de las letras y hacia la ideología
liberal. En 1823 es ejecutado en la horca el militar liberal
Rafael de Riego y Núñez, por el régimen de la monarquía absolutista
regida por Fernando VII, suceso que fue presenciado por el joven
Espronceda. A los quince años, Espronceda fundó con otros jóvenes
una sociedad masónico-patriótica llamada «Los Numantinos» y él fue
su presidente. Cuando el régimen absolutista descubrió la existencia
de esta célula secreta, que se reunían en el sótano de una céntrica
calle madrileña, encarceló a todos sus miembros. Espronceda fue
condenado a cinco años de reclusión en un convento-prisión de
Guadalajara, pero a las pocas semanas y por influencia de su padre,
que ejercía de coronel, fue absuelto. En aquel convento-prisión
fue donde empezó a escribir el poema épico "El Pelayo", de corte
clásico. En 1826 emprende viaje a Lisboa desde Gibraltar, -colonia
inglesa del sur de Andalucía-, que por aquellos años reunía a gran
cantidad de liberales españoles.
En la capital portuguesa, Espronceda conoció a una joven de 16
años llamada Teresa Mancha, hija de un militar español emigrado
a Lisboa por sus ideas liberales. A finales de 1827 Espronceda
sale para Inglaterra, país donde existía gran número de emigrados
españoles. Tambíen sale para dicho país el militar Mancha con
toda su familia. De allí partiría para Holanda y al poco tiempo
hacia París, donde posiblemente combatió en las barricadas de
la revolución de julio de 1830, uno de cuyos triunfos fue
destronar a la monarquía absolutista de los Borbones.
De aquello saldría el primer monarca liberal-burgués, Luis Felipe
de Orleans. De allí, el poeta intenta pasar a España con una columna
de liberales al mando del guerrillero "Chapalangarra". Fracasaron
totalmente en el intento y nuestro poeta vuelve a París. De allí,